Calafate
""El que come calafate, siempre vuelve a la Patagonia." Dice la tradición tehuelche que quien prueba su fruto queda atado a esta tierra y, tarde o temprano, regresa a ella."
Biografía de un Fruto Ancestral
El calafate nace del espino, entre el viento y la piedra, en un arbusto que se defiende con púas pero regala oro en flor durante la primavera. Su baya, pequeña y morada como un crepúsculo de estepa, guarda dentro un azul profundo —casi negro— que tiñe los dedos, la lengua y dicen los antiguos, también el destino. Es la Patagonia condensada en una gota morada: austera por fuera, generosa por dentro, imposible de olvidar.
Propiedades
Rico en antocianinas —uno de los mayores poderes antioxidantes entre las bayas del mundo—, vitamina C y fibra. De uso tradicional astringente, antiinflamatorio y digestivo. Su raíz y corteza contienen berberina, usada como tinte natural amarillo.
Hábitat
Arbusto espinoso perenne de 1 a 2 m, adaptado a vientos fuertes, frío y sequía. Común en la estepa y bordes de bosque patagónico, sobre suelos pobres y pedregosos. Presente en Aysén, Magallanes y la Patagonia argentina, desde el nivel del mar hasta ~1.800 m.
Temporada de Cosecha
Recolectoras(es)
Las manos que guardan el secreto del bosque. Personas que hacen posible este archivo vivo, protegiendo el legado de la Patagonia.